LUCHANDO CONTRA EL FASCISMO DESDE TODAS LAS TRINCHERAS

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Canciones de Combate

viernes, 3 de septiembre de 2010

Transgénicos y Agroindustria Vs Soberanía Alimentaria


A partir de 1980 la globalización abrió la puerta al mundo de la biotecnología al descubrir la forma de manipular genéticamente los organismos vivos. Su intención era la de liberar a la población del hambre y utilizaron como publicidad “para atender la demanda creciente de alimentos, la biotecnología es la salvación” pero mas que una intención esto fue una excusa, pues los OGM han sido una práctica generada a través de los años de una forma desmedida y en beneficio económico de las multinacionales fabricantes de los plaguicidas que tanto daño han generado a la agricultura y no en pro de la humanidad como no lo hicieron creer. Detrás de los transgénicos no ha habido más que un predominio económico, guerra de multinacionales por apoderamiento de pequeñas empresas y predominio de productos para generar patentes, poder para crear mas plaguicidas y manipulación de las semillas, su único fin apoderarse de los alimentos arrebatando la soberanía alimentaria de los países en desarrollo.

La sociedad dio un gran paso con los transgénicos, pero es extremadamente riesgoso, tanto para la salud humana como para el medio ambiente, la biotecnología a manipulado la molécula de la vida sin valores ni ética, juegan a ser dios, no hay precaución, no se tiene ni respeto ni control por sus efectos, lo que le importa a la agroindustria es generar un mercado: fabricar, vender, ganar y en medio de esto un eslabón donde no se les escapa ofrecer ni un solo servicio, le llaman paquete tecnológico, del cual hacen parte también los profesionales promocionando las maravillas de la ciencia y la tecnología, pero en este eslabón el ultimo con el que se ha contado es con el campesino que a la larga de toda esta podredumbre que ofrece la agricultura de la revolución verde es el que sale pagando las consecuencias de las dinámicas del mercado, el no solo compra ni adquiere un servicio, el proceso es más complejo, el campesino compra el “servicio” pero instantáneamente se vuelve esclavo del mismo y de aquellos que lo ofrecen ¿Quién fabrica? ¿Quién vende? Todo depende de un sistema de corrupción que liga la ciencia a sus intereses, el cual crea fascinación con cada uno de sus descubrimientos, seduce al consumidor y pone en el mercado productos a los que se les oculta su realidad.

La mayoría de investigaciones para conocer los efectos de estos productos son financiados por la agroindustria, sus resultados obviamente saludables en todo sentido, pero aquellos estudios que han sido realizados por entes que no tienen nada que ver con este negocio demuestran que tienen gran influencia negativa para la salud humana y para el medio ambiente, pero estos resultados coincidencialmente nunca salen a la luz publica.
La industria de la biotecnología nunca va a aceptar hacer investigaciones que los deje en evidencia a los ojos de los consumidores “nosotros financiamos los riesgos con nuestro cuerpo y nuestra salud” esas son las reglas del negocio y parece que al consumidor no le interesa saber que es lo que se le esta ofreciendo, lo que se lleva a casa y pone a la mesa para consumo propio y de toda la familia, nos fascinamos y nos volvemos protagonistas de la lógica que nos venden, pero no reflexionamos sobre la dimensión real del problema. ¿Quién se ha interesado en saber que es lo que esta consumiendo, de donde viene, cual es su valor nutricional, que representa esto en una sociedad?, Nosotros como consumidores debemos de tener conciencia respecto a nuestra alimentación, pensar en nuestros derechos, debemos exigir no solo cantidad, también es necesario que sea de buena calidad. Si no hubiera que esconder se debería encontrar en los supermercados cada producto debidamente marcado, tener un símbolo que lo identifique como TRANSGENICO, así cada persona determinaría cual es el producto que desea consumir.

Los países europeos, rechazan los productos transgénicos ¿Qué sabe la población europea sobre transgénicos que nosotros no hayamos conocido hasta el momento?, los brasileños se han negado a sembrar transgénicos y han generado una lucha en su contra, ellos tienen una lectura social del impacto, donde las principales lideres del cambio son la federación nacional de amas de casa, ellas están informadas, saben lo que pasa, el hambre no es por carencia de alimentos es por su mala repartición, lo mismo nos pasa a los colombianos.
“Tener información sobre transgénicos es una preocupación que debe tener cada persona”, debemos adquirir un compromiso de fondo, tener información del mundo que se mueve afuera en nuestra contra debemos evidenciar que el problema de hambre en los países latinoamericanos no es por falta de alimentos es por su mala repartición, por la falta de dinero, por manipulación del mercado y de territorios, entre otros factores.
En Colombia aunque no hay un inventario se plantea que mas de la mitad de los 10 a 15 millones de campesinos que hay en el campo están trabajando – en pequeñas parcelas de 1 a 5 Ha – con agricultura de subsistencia utilizando sus propias semillas criollas, logrando el 70% de la poca comida que se produce en el país” esto demuestra que no necesitamos transgénicos, somos capaces de obtener nuestra seguridad alimentaria a partir de tecnología ecológica, volver a nuestras semillas ancestrales, utilizando metodologías que generen tejido social y autonomía.
Para el desarrollo de alimentos saludables, de buen tamaño y resistencia no necesitamos introducir genes, existe algo más importante y es manejar nuestro clima, nuestros suelos, nuestra diversidad, debemos trabajar a favor de la naturaleza a través de la recuperación de conocimientos ancestrales.

La página de departamento de agricultura de los Estados Unidos afirma que los transgénicos no son productivos, ni más ventajosos (ya no es un buen negocio). La nueva tendencia es la agricultura orgánica “certificación – equilibrio social”, “agricultura orgánica moda post – plaguicida” es muy claro: las multinacionales tienen su negocio de plaguicidas, pero les es más rentable promocionar y comercializar productos orgánicos ¿Por qué? Los precios de los productos orgánicos son mucho mayor.
Debemos obtener información seria y antagónica a la que nos brinda la industria, tener una visión critica y empezar a generar cambios desde nuestro concepto de tecnología y ciencia, crear conciencia, hacer respetar los derechos como consumidores, capacitar a la gente: amas de casa, niños, campesinos, estudiantes, profesionales, generar discusión desde la academia y crear modelos alternativos de agricultura orgánica que suplan nuestras necesidades y creen oposición a los modelos propuestos e impuestos por el gobierno. Debemos actuar de forma organizada, que sea una discusión amplia que genere una agricultura autónoma.
En Brasil dicen “nosotros no sabemos que es biología molecular, pero ustedes no saben que es ciudadanía”

Todos podemos llegar a generar una realidad diferente sobre los transgénicos, debemos armarnos y tener la información adecuada para proponer los cambios y soluciones a los problemas actuales. Esta es y será una de las principales funciones y objetivos del movimiento social y armado del país, que a través de las FARC/ EP y el movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia M.B, buscamos alternativas para una sociedad mas justa, equitativa y solidaria.

Lucia Ríos.

Solidaridad con todos los pueblos del mundo.
Por la vida y la Dignidad, Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia.

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