LUCHANDO CONTRA EL FASCISMO DESDE TODAS LAS TRINCHERAS

LUCHANDO CONTRA EL FASCISMO DESDE TODAS LAS TRINCHERAS

Canciones de Combate

miércoles, 25 de mayo de 2016

EL CARÁCTER DE CLASE DEL FASCISMO


Escrito por: Jorge Dimitrov (Informe ante el VII Congreso de la Internacional Comunista, 2 de Agosto de 1935)

El fascismo en el poder, camaradas, es la dictadura terrorista descarada de los elementos más reaccionarios, más chovinistas y más imperialistas del capital financiero.

La variedad más reaccionaria del fascismo es el fascismo de tipo alemán. Tiene la osadía de llamarse nacionalsocialismo, a pesar de no tener nada de común con el socialismo. El fascismo alemán no es solamente un nacionalismo burgués, es un chovinismo bestial. Es el sistema de gobierno del bandidaje político, un sistema de provocaciones y torturas contra la clase obrera y los elementos revolucionarios del campesinado, de la pequeña burguesía y de los intelectuales. Es la crueldad y la barbarie medievales, la agresividad desenfrenada contra los demás pueblos y países. El fascismo alemán actúa como pelotón de choque de la contrarrevolución internacional, como incendiario principal de la guerra imperialista, como iniciador de la cruzada contra la Unión Soviética, la gran patria de los trabajadores de todo el mundo.

El fascismo no es una forma de Poder estatal que esté, como se pretende, "por encima de ambas clases, del proletariado y de la burguesía", como ha afirmado por ejemplo,Otto Bauer. V No es "la pequeña burguesía insurreccionada que se ha apoderado del aparato del Estado", como declara el socialista inglés Brailsford. No. El fascismo no es un poder situado por encima de las clases, ni el poder de la pequeña burguesía o del lumpen proletariado sobre el capital financiero. El fascismo es el poder del propio capital financiero. Es la organización del ajuste de cuentas terrorista con la clase obrera y la parte revolucionaria de los campesinos y de los intelectuales. El fascismo en política exterior es el chovinismo en su forma más brutal que cultiva un odio bestial contra los demás pueblos.

Hay que recalacar de un modo especial este carácter verdadero del fascismo porque el disfraz de la demagogia social ha dado al fascismo en una serie de países la posibilidad de arrastrar consigo a las masas de la pequeña burguesía, sacadas de quicio por la crisis e incluso a algunos sectores de las capas más atrasadas del proletariado, que jamás hubieran seguido al fascismo si hubiesen comprendido su verdadero carácter de clase, su verdadera naturaleza.

El desarrollo del fascismo y la propia dictadura fascista revisten en los distintos países formas diferentes, según las condiciones históricas, sociales y económicas, las particularidades nacionales y la posición internacional de cada país. En unos países, principalmente allí donde el fascismo no cuenta con una amplia base de masas, y donde la lucha entre los distintos grupos en el campo de la propia burguesía fascista es bastante dura, el fascismo no se decide inmediatamente a acabar con el parlamento y permite a los demás partidos burgueses, así como a la socialdemocracia, cierta legalidad. En otros países donde la burguesía dominante teme el próximo estallido de la revolución, el fascismo establece su monopolio político ilimitado, bien de golpe y porrazo, bien intensificando cada vez más el terror y el ajuste de cuentas con todos los.partidos y agrupaciones rivales, lo cual no excluye que el fascismo, en el momento en que se agudezca de un modo especial su situación, intente extender su base para combinar — sin alterar su carácter de clase — la dictadura terrorista abierta con una burda falsificación del parlamentarismo.

La subida del fascismo al poder no es un simple cambio de un gobierno burgués por otro, sino la sustitución de una forma estatal de la dominación de la burguesía — la democracia burguesa — por otra, por la dictadura terrorista abierta. Pasar por alto esta diferencia sería un error grave, que impediría al proletariado revolucionario movilizar a las amplías capas de los trabajadores de la ciudad y del campo para luchar contra la amenaza de la toma del poder por los fascistas, así como aprovechar las contradicciones existentes en el campo de la propia burguesía. Sin embargo, no menos grave y peligroso es el error de no apreciar suficientemente el significado que tienen para la instauración de la dictadura fascista las medidas reaccionarias de la burguesía que se intensifican actualmente en los países de la democracia burguesa, medidas que reprimen las libertades democráticas de los trabajadores, restringen y falsean los derechos del parlamento y agravan las medidas de represión contra el movimiento revolucionario.

Camaradas, no hay que representarse la subida del fascismo al poder de una forma tan simplista y llana como si un comité cualquiera del capital financiero tomase el acuerdo de implantar en tal o cual día la dictadura fascista. En realidad, el fascismo llega generalmente al poder en lucha recíproca, a veces enconada, con los viejos partidos burgueses o con determinada parte de éstos, en lucha incluso en el seno del propio campo fascista, que muchas veces conduce a choques armados, como hemos visto en Alemania, Austria y otros países. Todo esto, sin embargo, no disminuye la significación del hecho de que antes de la instauración de la dictadura fascista los gobiernos burgueses atraviesan habitualmente por una serie de etapas preparatorias y realizan una serie de medidas reaccionarias, que facilitan directamente el acceso del fascismo al poder. Todo el que no luche en estas etapas preparatorias contra las medidas reaccionarias de la burguesía y contra el creciente fas- cismo, no está en condiciones de impedir la victoria del fascismo, sino que por el contrario la facilitará.

Los jefes de la socialdemocracia encubrieron y ocultaron ante las masas el verdadero carácter de clase del fascismo y no llamaron a la lucha contra las medidas reaccionarias cada vez más graves de la burguesía. Sobre ellos pesa una gran responsabilidad histórica, por el hecho de que en los momentos decisivos de la ofensiva fascista una parte considerable de las masas trabajadoras de Alemania y de otra serie de países fascistas no reconociesen en el fascismo a la fiera sedienta de sangre del capital financiero, a su peor enemigo y que estas masas no estuvieran preparadas para hacerle frente.

¿De dónde emana la influencia del fascismo sobre las masas? El fascismo logra atraerse las masas, porque apela en forma demagógica a sus necesidades y exigencias más candentes. El fascismo no sólo azuza los prejuicios hondamente arraigados en las masas, sino que especula también con los mejores sentimientos de éstas, con su sentimiento de la justicia, y. a veces incluso con sus tradiciones revolucionarias. ¿ Por qué los fascistas alemanes, esos lacayos de la gran burguesía y enemigos mortales del socialismo se hacen pasar ante las masas por "socialistas", y presentan su subida al poder como una "revolución"? Porque se esfuerzan en explotar la fe en la revolución, la atracción del socialismo que vive en el corazón de las amplias masas trabajadoras de Alemania.

El fascismo labora al servicio de los intereses de los imperialistas más agresivos, pero ante las masas se presenta bajo la máscara de defensor de la nación ultrajada y apela al sentimiento nacional herido, como hizo, por ejemplo, el fascismo alemán que arrastró consigo las masas pequeño-burguesas con la consigna de "¡Contra Versalles!".

El fascismo aspira a la más desenfrenada explotación de las masas, pero se acerca a ellas con una demagogia anticapitalista, muy hábil, explotando el odio profundo de los trabajadores contra la burguesía rapaz, contra los bancos, los trusts y los magnates financieros, y lanzando las consignas más seductoras para el momento dado, para las masas que no han alcanzado una madurez política: en Alemania: "el bien común está por encima del bien particular"; en Italia: "nuestro Estado no es un Estado capitalista sino un Estado corporativo"; en el Japón: "por un Japón sin explotadores"; en los Estados Unidos: "por el reparto de las riquezas".

El fascismo entrega al pueblo a la voracidad de los elementos más corrompidos y venales, pero se presenta ante él con la reivindicación de un "gobierno honrado e insobornable". Especulando con la profunda desilusión de las masas sobre los gobiernos de la democracia burguesa, el fascismo se indigna hipócritamente ante la corrupción (véase, por ejemplo, el caso Barmat y Scularek en Alemania, el caso Staviski en Francia y otros).

El fascismo capta, en interés de los sectores más reaccionarios de la burguesía, a las masas decepcionadas que abandonan los viejos partidos burgueses. Pero impresiona a estas masas por la violencia de sus ataques contra los gobiernos burgueses, por su actitud irreconciliable frente a los viejos partidos de la burguesía.

Dejando atrás a todas las demás variedades de reacción burguesa, por su cinismo y sus mentiras, el fascismo adapta su demagogia a las particularidades nacionales de cada país e incluso a las particularidades de las diferentes capas sociales dentro de un mismo país.

Y las masas de la pequeña burguesía, incluso una parte de los obreros, llevados a la desesperación por la miseria, el paro forzoso y la inseguridad de su existencia, se convierten en víctimas de la demagogia social y chovinista del fascismo.

El fascismo llega al poder como el partido del asalto contra el movimiento revolucionario del proletariado, contra las masas populares en efervescencia, pero presenta su subida al poder como un movimiento "revolucionario" dirigido contra la burguesía en nombre de "toda la nación" y para "salvar a la nación". (Recordemos la "marcha" de Mussolini sobre Roma, la "marcha" de Pilsudski sobre Varsovia, la "revolución" nacionalsocialista de Hitler en Alemania, etc.)

Pero cualquiera que sea la careta con que se disfrace el fascismo, cualquiera que sea la forma en que se presente, cualquiera que sea el camino por el que suba al Poder, el fascismo es la más feroz ofensiva del capital contra las masas trabajadoras; el fascismo es el chovinismo más desenfrenado y la guerra de rapiña; el fascismo es la reacción feroz y la contrarrevolución; el fascismo es el peor enemigo de la clase obrera y de todos los trabajadores

jueves, 5 de mayo de 2016

¿Qué ofrece a las masas el fascismo victorioso?

J. Dimitrov

El fascismo prometió a los obreros un «salario justo», en realidad les colocó a un nivel de vida aun más bajo, más miserable. Prometió trabajo a los parados; en realidad les proporcionó mayores torturas de hambre y trabajo forzado de esclavos. En realidad, el fascismo convierte a los obreros y a los parados en parias de la sociedad capitalista, desprovistos de todo derecho, destruye sus sindicatos, les arrebata el derecho a la huelga y de prensa obrera, los enrola por la fuerza en las organizaciones fascistas, les roba los fondos de los seguros sociales, convierte las fábricas y los talleres en cuarteles, donde reina el despotismo desenfrenado de los capitalistas.

El fascismo prometió a la juventud trabajadora abrirle un camino ancho hacia un porvenir esplendoroso. En realidad, trajo a la juventud despidos en masa de las empresas, campamentos de trabajo y ejercicios militares incesantes con vistas a una guerra de conquista.

El fascismo prometió a los empleados, a los pequeños funcionarios, a los intelectuales, asegurarles la existencia, acabar con la omnipotencia de los trusts y con la especulación del capital bancario. En realidad, los lanzó a una mayor desesperación e inseguridad en el día de mañana, los somete a una nueva burocracia formada por sus partidarios más obedientes, crea una dictadura insoportable de los trusts, siembra en proporciones nunca vistas la corrupción y la descomposición.

El fascismo prometió a los campesinos arruinados y depauperados acabar con el vasallaje de las deudas, suprimir el pago de las rentas e incluso expropiar sin inemnización la tierra de los terratenientes en favor de los campesinos sin tierra y arruinados. En realidad, entrega al campesinado trabajador a la esclavitud sin precedentes de los trusts y del aparato del Estado fascista y aumenta hasta lo indecible la explotación de las masas fundamentales del campesinado por los grandes terratenientes, los bancos y los usureros.

"Alemania será un país campesino, o no perdurará", declaró solemnemente Hitler. ¿Pero qué han obtenido los campesinos de Alemania bajo Hitler? ¿Una moratoria que ya está derogada? ¿O la ley que, regulando el régimen hereditario de las haciendas campesinas, expulsa del campo a millones de hijos e hijas de campesinos y los convierte en mendigos? Los braceros del campo se ven convertidos en semisiervos, a los que se ha arrebatado incluso el derecho elemental de libre desplazamiento. Al campesinado trabajador se le ha despojado de la posibilidad de vender los productos de su hacienda en el mercado.

¿Y en Polonia?

«El campesino polaco -escribe el periódico Chas- emplea métodos y medios que sólo se aplicaron seguramente en los tiempos de la Edad Media: conserva el fuego en la estufa y se lo presta a sus vecinos, divide en varias partes las cerillas. Los campesinos se dan unos a otros los restos de jabón negro. Hierven los barriles de arenques para obtener agua salada. Esto no es ningún cuento, sino la verdadera situación reinante en el campo, de la que cualquiera puede convencerse por sí mismo».

¡Y esto, camaradas, no lo escribe ningún comunista, sino un periódico reaccionario polaco!

Pero no es todo, no mucho menos. Día tras día, en los campos de concentración de la Alemania fascista, en los sótanos de la GESTAPO (policía secreta), en las mazmorras polacas, en los calabozos de la policía secreta búlgara y finlandesa, en la «Glawniatsch» de Belgrado, en la «Siguranta» rumana, en las islas italianas, los mejores hijos de la clase obrera, los campesinos revolucionarios, los que luchan por un porvenir más bello de la humanidad son sometidos a tratos violentos y escarnios tan repugnantes que ante ellos palidecen los crímenes más abominables de la policía secreta zarista. El criminal fascismo alemán convierte a los maridos, en presencia de sus mujeres, en masas de carne sanguinolenta, envía a las madres en paquetes postales las cenizas de sus hijos asesinados. La esterilización se ha convertido en un medio político de lucha. A los presos antifascistas recluidos en las cámaras de tortura les inoculan por la fuerza sustancias venenosas, les rompen las manos, les arrancan los ojos, les cuelgan por los pies, les inyectan agua con bomba, les recortan cruces gamadas en su carne.

Tengo delante un resumen estadístico del Socorro Rojo Internacional sobre los asesinados, heridos, presos, mutilados y torturados en Alemania, Polonia, Italia, Austria, Bulgaria y Yogoeslavia. Solamente en Alemania, bajo el gobierno de los nacionalsocialistas, fueron asesinadas más de 4.200 personas; detenidas 317.800; y 218.600 obreros, campesinos, empleados e intelectuales antifascistas, comunistas, socialdemócratas y miembros de las organizaciones cristianas de oposición fueron heridos y sometidos a torturas crueles. En Austria, desde los combates de febrero del año pasado fueron asesinadas 1.900 personas; 10.000 heridas y mutiladas; y 40.000 obreros revolucionarios detenidos por el gobierno fascista "cristiano". Y este resumen, camaradas, dista mucho de ser completo.

Me cuesta trabajo encontrar palabras con que expresar toda la indignación que nos embarga al pensar en las torturas que hoy sufren los trabajadores en una serie de países fascistas. Las cifras y hechos que nosotros señalamos no reflejan ni la centésima parte del cuadro verdadero de la explotación y las torturas, del terror de los guardias blancos que llenan la vida cotidiana de la clase obrera en los distintos países capitalistas. Ningún libro, por voluminoso que fuera, podría dar una idea clara de las incontables bestialidades del fascismo contra los trabajadores.

Con honda emoción y odio contra los verdugos fascistas, inclinamos las banderas de la Internacional Comunista ante la memoria inolvidable de John Scheer, Fiede Schulze, Lütgens, en Alemania, de Koloman Walish y Munichreiter, en Austria; de Sallai y Füsrts, en Hungría; de Kofardshiev, Lutibrodski y Voikov, en Bulgaria, ante la memoria de los miles y miles de obreros, campesinos, representantes de los intelectuales progresistas, comunistas, socialdemócratas y sin partido, que han dado su vida luchando contra el fascismo.

Desde esta tribuna saludamos al jefe del proletariado alemán y Presidente de honor de nuestro Congreso, al camarada Thaelmann (fuertes aplausos, todos en la sala se ponen en pie), saludamos a los camaradas Rakosi, Gramsci, (fuertes aplausos, todos en la sala se ponen en pie), Anticainen. Saludamos a Tom Mooney, que viene sufriendo 18 años de cárcel y a los millares de prisioneros del capital y del fascismo (fuertes aplausos) y les decimos: "¡Hermanos de lucha! ¡Compañeros de armas! ¡No os hemos olvidado! Estamos con vosotros. Entegamos todas las horas de nuestra vida, hasta la última gota de nuestra sangre, por arrancaros y arrancar a todos los trabajadores del ignominioso régimen fascista". (Fuertes aplausos, todos en la sala se ponen en pie)

¡Camaradas! Ya Lenin nos había advertido que la burguesía puede conseguir, cayendo sobre los trabajadores con el terror má feroz, rechazar durante períodos cortos de tiempo las fuerzas crecientes de la revolución, pero que, a pesar de ello, no podría salvarse del hundimiento.

«La vida -escribía Lenin- seguirá su curso. Ya puede la burguesía arrebatarse, enfurecerse hasta el paroxismo, excederse, cometer tonterías, vengarse por anticipado de los bolcheviques y tratar de exterminar (en India, en Hungría, en Alemania, etc.) a centenares de miles de bolcheviques del mañana o del ayer; al proceder así, la burguesía procede como todas las clases condenadas por la historia al hundimiento. Los comunistas deben saber que, sea lo que fuere, el porvenir les pertenece. Por esto, podemos y debemos combinar en la gran lucha revolucionaria el mayor apasionamiento con la más serena y sobria apreciación de las convulsiones de la burguesía».

Sí, si nosotros y el proletariado del mundo entero marchamos con firmeza por la senda que nos ha trazado Lenin, la burguesía se hundirá a pesar de todo.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Manifiesto de Clase


Hoy la historia nos convoca a una nueva batalla, así como ayer el momento histórico que nos toca vivir es crucial para la edificación del camino hacia el Socialismo, no es poca cosa lo que nos jugamos no es simplemente un proceso de elección, es la vida de la Patria lo que esta al vilo, este proceso que comenzó ya hace más de 200 años, camino difícil camino duro pero así son los caminos para las Revoluciones no son fáciles pero tenemos que andarlos para que el Alba nos arrope con un nuevo amanecer, hemos logrado levantar nuestra frente para jamás volverla a bajar.

Chávez nos dejó una Patria para defender nos dejó la claridad de reconocernos como lo que somos, nos abrió los ojos nos visibilizó nos reconocimos como negr@s como indios, como obreros, campesinos, estudiantes, nos hizo latir el sentimiento más profundo de amor por nuestra tierra, por el suelo bañado por tanta sangre de mártires que con una sonrisa en los labios dieron su vida por un futuro, todo eso Chávez nos mostró, hoy nos toca batallar a nosotros con la convicción de que nuestro pecho arde con el pensamiento de hacer realidad el sueño de tantos, esta lucha es de clases nunca olvidemos esto, esta batalla es por el mañana, tomemos el cielo por asalto para así poder consolidar la Patria nueva.


Demostremos ser dignos herederos de las glorias de nuestros Libertadores!!!

Defendamos el legado de nuestro Comandante Chávez!!!

sábado, 2 de mayo de 2015

Stalin. El gran vencedor de la II Guerra Mundial

texto tomado de http://www.diario-octubre.com/
Autor: Diego Vanegas Jaramillo

Pocas figuras históricas han sido tan debatidas, vilipendiadas, ofendidas o exaltadas como la figura de José Stalin. En el 2008 en Rusia se realizó una encuesta para definir el personaje más importante en la historia de Rusia y a Stalin le arrebató el primer puesto un príncipe medieval, Alexander Nevski (año 1220), líder ruso y santo de la iglesia ortodoxa, que luchó contra los suecos, teutones y tártaros que amenazaban la ciudad de Nòvgorod. Pero fuè el propio Stalin quien se encargó de exaltar a Nevski en las vísperas de la II Guerra Mundial, pues encargó al director Sergio Eisenstein para que rodara una película sobre él. Ninguna persona, institución o nación vive el presente absoluto: “La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos” (1)

-La Rusia de 1917. El levantamiento en octubre de 1917, acontecimiento benigno y sin efusión de sangre, fuè seguido por una cruenta guerra civil y la intervención extranjera duró casi 3 años. La Rusia que encontraron los Bolcheviques venía siendo gobernada por una casta política, los zares, por más de 300 años. Con una extensión de más de 22 millones de kilómetros cuadrados, con más de 120 millones de habitantes, 10 ciudades de estilo occidental y miles de pequeños pueblos y caseríos, extendidos en una inmensa estepa, ocupadas por tribus, clanes , muchos de ellos todavía en el feudalismo. En Rusia se abolió la servidumbre en 1861; El gran territorio estaba compuesto por más de 25 nacionalidades y 40 dialectos.

-La formación teórica de Stalin. Nacido en 1879, Tiflis, Georgia, en el hogar de un zapatero y una campesina analfabeta, la cual lo educó y le entregó afecto y cariño, realizó todos los esfuerzos para matricularlo al seminario de los Jesuitas, la única oportunidad de acceder a la educación ya cultura que tenia la gente humilde. Cuando Emil Ludwing le pregunta “¿Qué lo empujo a usted a la oposición? ¿Quizá los malos tratos de sus padres?, Stalin responde: “No; mis padres eran gente sin fortuna, pero no me trataron mal. En el seminario religioso en que estudiaba entonces era otra cosa. Como protesta contra los malos tratos y contra los métodos jesuíticos empleados en el seminario, me dispuse a convertirme en un revolucionario, en un adepto del marxismo como una verdadera teoría revolucionaria, y esto soy en efecto” (2). En el seminario estudio, leyó, cantó y escribió; de esa época se recoge uno de sus poemas:

I

Cuando la deslumbrante luna llena

Vaga por la bóveda celeste

Y su luz, resplandeciente,

Empieza a temblar en el horizonte azul;

II

Cuando la silbante canción del ruiseñor

Comienza a gorjear suavemente en el aire,

Cuando la nostalgia de la flauta

Vuela por encima de la cumbre de los montes;

III

Cuando el manantial agreste frenado por un dique

Vuelve a encontrar la senda y corre,

Y el bosque, despertado por la brisa,

Empieza a agitarse y a estremecerse;

IV

Cuando el hombre desterrado por su enemigo

Vuelve a ser digno de su país oprimido

y cuando el enfermo, privado de la luz,

Empieza a ver de nuevo el sol y la luna;

V

Entonces yo también, un oprimido, veo que la bruma de la tristeza

Se desgarra y se levanta y de pronto retrocede;

Y las esperanzas de una buena vida

Se abren en mi corazón desdichado.

VI

Y arrastrado por esa esperanza,

Veo cómo mi alma se alegra y mi corazón late apaciguadamente.

¿Pero es cierta la esperanza?

Que me es enviada en esos momentos?

SOSELO
(IOSIV STALIN)

Escribió un texto que Lenin admiraba y aceptaba con gusto: “El Marxismo y el problema de las nacionalidades”, información que le serviría para desempeñarse como Comisario de Nacionalidades. También se le recuerda por temas muy importantes como: “Sobre los fundamentos del Leninismo”, “Sobre el materialismo dialectico y materialismo históricos”, “El discurso en el octavo congreso del Partido Comunista, relativo a las constitución de 1.936″. Los problemas económicos del socialismo en la U.R.S.S.

La persona que para la época de Stalin hubiera leído las obras completas de Marx y Engels y las obras completas de Lenin, en caliente, podía considerarse con una solida y una profunda formación política, social y económica.

El político

Stalin tenía una excepcional sensibilidad para captar todas aquellas corrientes sicológicas ocultas que se movían dentro y alrededor del partido comunista, aquellos deseos no explícitos que los militantes cargaban, él se erigió en su portavoz. Taciturno de por sí, era insuperable en el arte de escuchar pacientemente a los demás. “En ocasiones se le veía en un rincón de una escalera, fumando su pipa y escuchando imperturbable por 1 ò 2 horas a un interlocutor agitado”.

Con una visión global de la política, en especial de la geopolítica, con mentalidad oriental, tenía una perspicaz visión de la importancia del oriente en la revolución mundial “No olvidéis el oriente… porque se debe comprender de una vez para siempre la verdad de que el que desee el triunfo del socialismo, no debe olvidar el oriente”. (3) La Revolución China (1949) demuestra la justeza de esta tesis.

Hitler había anunciado años atrás la necesidad de invadir a la U.R.S. S, por las siguientes razones: a) Arrebatarle las zonas más occidentales de Bielorrusia y Ucrania e instalar allí colonos alemanes y someter a su servicio a población rusa. b) Reducir a polvo a los bolcheviques y el Estado proletario c) Extinguir de la faz del mundo a los judíos (4).

Pocas acciones de Stalin han dado lugar a tan enconadas y apasionadas disputas como las relacionadas con la Alemania Hitleriana entre los años 1939 – 1941. Algunos lo acusan de inmoral y entreguista por haber firmado el pacto comercial y de no agresión denominado Molotov – Ribbentrop. Indiscutiblemente el mejor discípulo que tuvo Lenin fuè José Stalin. Por su cabeza pasó muchas veces el recuerdo de la asquerosa y humillante paz de Brest-Litovsk (28 noviembre de 1917), firmada por los bolcheviques y defendida con tenacidad y ardentía por Lenin. Al firmar el pacto de no agresión con Hitler trató de ganar tiempo, espacio y moral, aplicó en toda su extensión el principio leninista de que “ES PREFERIBLE UNA PAZ FLACA A UNA GUERRA GORDA “. Un político revolucionario tiene que saber negociar y “maniobrar” con destreza.

El estadista

Cuando los bolcheviques asaltaron la fortaleza zarista se presentó un fenómeno especial en la historia de la gobernalidad de los estados: pocos hombres han conocido una transición tan rápida y profunda de la oscuridad, la pobreza y la persecución, al poder y la fama… “Lenin confesó irónicamente una sensación de mareo causada por esa transición, después de quitarse el maquillaje, la peluca y las grandes gafas, y sentirse gobernando al gran estado Ruso”.(5)

Stalin tenía una capacidad asombrosa de trabajo y organización, llegó a concentrar en sus manos el Comisario de las Nacionalidades, Comisario de la Inspección de Obreros y Campesinos, miembro principal del Politburó, Secretario General del Comité Central y Director General de la Comisión Central de Control.

En los 5 años de la II Guerra Mundial, por su escritorio pasaron los problemas de la mitad del mundo civilizado y con una dedicación, paciencia y una tenacidad única atendió un número infinito de asuntos. Desde allí dirigió la más extraordinaria y portentosa operación: Movilizar más de 1360 plantas industriales desde la Rusia Occidental a Ucrania, los Urales y Siberia. Esta operación fuè, en resumidas cuentas, la que le permitió a Rusia ganar la II Guerra Mundial (6).

El economista

A finales del segundo plan quinquenal y comienzos del tercero (1937-1938), tenemos los siguientes datos, nunca antes conocidos en Rusia.

Obreros y empleados: de 11.5 millones a 27 millones
Médicos: de 20.000 a 105.000
Ingenieros y agrónomos 38.000 a 111.000
Producción de electricidad: de 6 a 40 billones de kwh.
Carbón: de 30 a133 millones de toneladas
Petróleo: de 11 a 32 millones de toneladas.
Acero: de 4 a 18 millones de toneladas
Vehículos de motor: de 1400 a 211.000
Camas de hospitales: 175.000 a 618.000
En 1914 había 8 millones de escolares y en 1938, 31.5 millones.
En 1913 había 112.000 universitarios y en 1.939, 620.000
Bibliotecas públicas: en 1913, 640 libros por cada 10.000 habitantes y en 1.939, 8.600 libros.
En 1.938 se terminaron `de construir 81.2 kilómetros del Metro más hermoso del mundo, denominado “El palacio subterráneo”.
Demostró que el sistema socialista de producción y distribución del excedente económico es mil veces superior a otros sistemas.

El militar

A los 64 años de edad, en 1943, le fuè entregado su primer rango militar: mariscal de los ejércitos soviéticos. Esta famosa distinción le fue otorgada después de la batalla de Stalingrado, la cual inició el derrumbe y entierro del nazismo. Sin ninguna formación académica en lo militar, es considerado por muchos teóricos como uno de los más grandes militares del siglo XX y el gran vencedor de la II guerra mundial. Tuvo el valor, la inteligencia y la decisión de oponerle resistencia a la maquinaria de guerra más brutal y asombrosa que conoció el siglo XX: los ejércitos Hitlerianos. Stalin se curtió en la guerra civil Rusa y tuvo una participación destacadísima en la defensa de Tsaritsin (Stalingrado).

“Ante los avances alemanes, el general Stepanov sugirió que el camarada secretario general debería abandonar Moscú con su cuartel general, para seguir dirigiendo la guerra desde la retaguardia. Indignado, Stalin respondió a su interlocutor: “- Camarada, ¿Tienen palas?. Sí, hay palas. ¿Qué quiere que hagamos con ellas? Vayan cavando tumbas. La Stavka no abandona Moscú, yo no me muevo de Moscú y el Estado Mayor de Zhukov no se mueve de aquí”.(7) Trasladó su oficina personal para la estación del Metro, MayakòvsKaya. Este hecho fuè uno de los golpes psicológicos más importantes, en el aspecto positivo, para los ciudadanos de Moscú y de toda Rusia.

Conclusión

La figura de José Stalin es inmensa, subyugante y de una importancia histórica indiscutible. Una vida tan larga y de tan intensa actividad no puede estar desprovista de incidentes, pequeños o grandes, que dan pie para todo tipo de comentarios. El incidente del reverendo S. Orlemanski, la no atención a Varsovia cuando era devastada por el salvajismo nazi, o el incidente personal, intimo, del suicidio de su querida esposa Nadia Allilùyeva.

“La tarea de mi vida, es la elevación de la clase obrera. Esta tarea consiste en fortificar, no un Estado nacional sino un Estado socialista, para el triunfo de los trabajadores del mundo entero. Si cada uno de mis actos no contribuye a fortificar este Estado, mi vida no tiene razón de ser”. (9).

La razón más profunda de el triunfo de Stalin y del respaldo que tenia de casi toda la nación era que ofrecía un programa positivo y nuevo de organización social, fuè un gran transformador, prospectó una sociedad nueva, nunca antes vista en la historia de la humanidad. Stalin recibió la Rusia Zarista con arados de piedra y la entregó, al final de su vida, con centrales nucleares.

“Por primera vez en la historia de la humanidad, en la constitución de la URSS de 1936 a cada ciudadano se le garantizaba un mínimo social, que podríamos sin exagerar denominar grandioso: el derecho al trabajo y el descanso, la educación gratuita, la asistencia sanitaria gratuita, el derecho a la vivienda y a las prestaciones sociales en la vejez en caso de pérdida de la capacidad de trabajo”.(10)

Al igual que Cromwell, como protector de Inglaterra, o Napoleón como impulsor y defensor de la revolución burguesa, Stalin fuè el gran guardián y custodio de la revolución de Octubre.

Bajo su gobierno y dirección el mundo asistió a un espectáculo de transformación social que no se asemeja a ninguna revolución anterior: de la miseria y el estancamiento pasó al crecimiento; de la decadencia y la barbarie pasó a la cultura y al desarrollo espiritual de su pueblo; triunfó la razón sobre superstición y el mito; la vida sobre la muerte; la paz sobre la guerra.

Los errores son inevitables en cualquier actividad humana.

La historia debe juzgarlo por sus grandes hechos y no por las mezquindades y deficiencias que todos los humanos poseemos.

23 mayo 2010

Bibliografía

1- EL DIECIOCHO BRUMARIO DE LUIS BONAPARTE, C Marx.

2- ENTREVISTA EN EL KREMLIN, Emil Ludwing, biógrafo Alemán.

3- STALIN, Isaac Deutscher. Extensa, completa y polémica biografía.

4- A SANGRE Y FUEGO, Manuel Florentín, revista No. 70, la II Guerra Mundial.

5- STALIN, Isaac Deutscher.

6-¿POR QUE GANARON LOS ALIADOS?, Richard Oviery (Profesor de historia moderna de colegio king de Londres)

7- A SANGRE Y FUEGO, Manuel Florentín, revista No. 70, la II Guerra Mundial.

8- QUERIDO MISTER STALIN, Susan Butler.

9- ENTREVISTA EN EL KREMLIN, Emil Ludwing, biógrafo Alemán.

10- STALIN REVOLUCIONARIO Y PATRIOTA, Gennadi Ziuganov. Actual presidente del Comité Central del Partido Comunista de Federación Rusa.

PRINCIPALES TEXTOS CONSULTADOS:

1-ENTREVISTA EN EL KREMLIN, Emil Ludwing, biógrafo Alemán. Toda la interesante entrevista de Emil Ludwing a Stalin, en 1.933, se puede entregar por correo electrónico (e-mail). Documento de difícil adquisición, en especial en América Latina.

2-LLAMADME STALIN, Simón Sebag Montefiore

3-LA LOCURA DE STALIN, Constantine Pleshakov

“Relato electrizante que explica minuto a minuto los primeros 10 días de la invasión de Alemania Rusia”… Este libro desde la primera página hasta la penúltima es una burla a la actitud y acciones de Stalin en estos días. El autor en la última hoja entrega sus armas y tiene que aceptar que el trabajo, la organización y dirección de Stalin fueron, en lo fundamental, absolutamente correctas. Todos los historiadores coinciden en que la invasión de Rusia el 22 de junio de 1.941 fuè un golpe muy duro para Stalin. Le produjo un gran desconcierto y humanamente se sintió muy vencido, pero recordó aquella frase de Marx en el 18 del Brumario que “Ni a la nación ni a la mujer se le perdona la hora de descuido en que cualquier aventurero ha podido abusar de ella por la fuerza”. Se repuso de la miserable condición, enfrentó el enemigo hasta derrotarlo y entrò triunfante a Berlín el 07 de mayo de 1945.

4- QUERIDO MISTER STALIN, Susan Butler. “Querido Mr. Stalin es la fascinante correspondencia entre los dos hombres más poderosos de la tierra en un momento histórico. (…) nos ofrece el rostro intensamente humano de dos colosos políticos. El resultado es un libro apasionante que será lectura obligada para los investigadores de la Gran Alianza y todos los interesados en la Segunda Guerra Mundial “.Simón Sebag Montefiore.

Carta 86. Las cartas No. 300, 301 y 302, en mi opinión, son de una belleza y profundidad excepcionales, relativas al incidente de Berna, promovido por Churchill y manejado y resuelto con sinceridad e inteligencia por Stalin. Después de la muerte del Presidente Roosevelt, 12 de abril de 1945, lo reemplaza Harry Truman y desde este mismo momento expone su condición anticomunista y se une en ésta retorica a Churchill. El 06 de marzo de 1946, W.Churchill, pronunció un discurso en Fulton, Missouri, donde señaló que se cernía sobre Europa un “telón de acero”. El 13 de marzo se publicó en Pradva, la respuesta de Stalin, que calificó el discurso de Churchill como “Un acto peligroso, calculado para sembrar las semillas de la disensión y obstaculizar la colaboración entre las naciones aliadas. Ha dañado la causa de la paz y la seguridad. El señor Churchill ha adoptado la postura propia de un belicista”. Se inicia la Guerra Fria.

5- STALIN, Isaac Deutscher. Extensa, completa y polémica biografía

6- OBRAS COMPLETAS, Lenin

7-OBRAS ESCOGIDAS, Stalin

8- OBRA ESCOGIDA, Churchill. “No conozco ningún otro Gobierno que cumpla su palabra, a un a su pesar, con mayor firmeza que el Gobierno soviético de Rusia”



lunes, 20 de octubre de 2014

La diarrea intelectual



La diarrea del intelecto es una marca comercial patentada por los trotskistas: no paran de escribir porque es la mejor manera de que luego se escriba sobre ellos, generando así un volumen de  Letras que no tiene nada que ver con la realidad. El caso de su maestro imprimió su sello a toda la  Pocilga:

Trotski no sólo escribió su biografía, lo que ya es insólito dentro de la historia del movimiento obrero, sino que además escribió la de su adversario, Stalin. Así no dejaba ningún cabo suelto. En un modo de producción que hace mucho tiempo tiene establecida la división entre trabajo manual y trabajo intelectual, la sobredosis de trabajo intelectual expone la penuria de trabajo manual. Quien tanto escribe no tiene callos, ni roña en la uñas. Esa perversa escisión provoca que unos sean el motor de la historia mientras los otros van por detrás escribiéndola a su manera. Los que cayeron en las trincheras heroicamente, haciendo, no pudieron escribir, no nos llegan sus voces, pero los que escriben (porque tienen tiempo para ello) es seguro que no hacen y no hacen porque no están; escriben sobre lo qu
e se imaginan, sobre lo que les dicen. Los historiadores son Intelectuales, normalmente burgueses que, por tanto, valoran a los de su misma clase y condición. Por ejemplo,
ven con buenos ojos a todo aquel que a diario atentan contra el movimiento revolucionario  es decir, a toda la canalla trotskista, a los que califican como brillantes, mientras que los revolucionarios son grises, mediocres y burócratas. Realmente repulsivo.

TEXTO TOMADO DE El origen de la quinta columna
del libro de Michael Sayers y Albert E. Kahn: La gran conspiración contra Rusia,
Ediciones Nuestro Pueblo, París, 1948,

lunes, 9 de junio de 2014

Cuestiones de la edificación socialista



J.V.STALIN 
Primera cuestión. La primera cuestión es la que se refiere a la posibilidad del triunfo del socialismo en un solo país, a la posibilidad de la edificación victoriosa del socialismo. No se trata, claro, de Montenegro, ni siquiera de Bulgaria, sino de nuestro país, de la URSS. Se trata de un país en el que existió y se desarrollaba el imperialismo, en el que hay cierto mínimo de gran industria, en el que hay cierto mínimo de proletariado, en el que hay un partido que dirige al proletariado. ¿Es posible, pues, la victoria del socialismo en la URSS, se puede llevar a cabo en ella la edificación del socialismo basándose en las fuerzas interiores de nuestro país, basándose en las posibilidades de que dispone el proletariado de la URSS?
Pero ¿qué significa llevar a cabo la edificación del socialismo, si expresamos esta fórmula en un lenguaje concreto de clase? Llevar a cabo la edificación del socialismo en la URSS significa vencer en el curso de la lucha, con nuestras propias fuerzas, a nuestra burguesía, a la burguesía Soviética. El problema se reduce, por tanto, a saber si el proletariado de la URSS, es capaz de vencer a la burguesía propia, a la burguesía soviética. Por eso, cuando se pregunta si es posible llevar a cabo la edificación del socialismo en la URSS, con ello se quiere decir: ¿es capaz el proletariado de la URSS de vencer con sus propias fuerzas a la burguesía de la URSS? Así y sólo así se plantea la cuestión cuando se trata de resolver el problema de la edificación del socialismo en nuestro país.
El Partido da una respuesta afirmativa, pues arranca de la idea de que el proletariado de la URSS, la dictadura proletaria en la URSS, puede vencer a la burguesía del país con sus propias fuerzas.
Si esto no fuese así, si el Partido no tuviese base para afirmar que el proletariado de la URSS es capaz de llevar a cabo la edificación de la sociedad socialista, a pesar del relativo atraso técnico de nuestro país, no tendría ningún fundamento para seguir en el Poder, debería abandonar el Poder, de una manera o de otra, y pasar a ser un partido de oposición.
Porque una de dos: o podemos edificar el socialismo y dar cima a su edificación, venciendo a nuestra burguesía «nacional», en cuyo caso el Partido está obligado a seguir en el Poder y a dirigir la edificación socialista en el país, en aras de la victoria del socialismo en todo el mundo; o no estamos en condiciones de vencer con nuestras propias fuerzas a nuestra burguesía, en cuyo caso, tomando en consideración la falta de apoyo inmediato del exterior, por parte de una revolución victoriosa en otros países, debemos abandonar honrada y francamente el Poder y orientarnos a la organización de otra revolución en la URSS en el futuro.
¿Puede un partido engañar a su clase, en este caso a la clase obrera? No, no puede. El partido que lo hiciese merecería ser destrozado. Pero precisamente porque nuestro Partido no tiene derecho a engañar a la clase obrera, debería decir sin rodeos que la falta de confianza en la posibilidad de llevar a cabo la edificación del socialismo en nuestro país conduce al abandono del Poder y al paso de nuestro Partido de la situación de partido gobernante a la de partido de oposición.
Nosotros hemos conquistado la dictadura del proletariado y creado con ello la base política para el avance hacia el socialismo. ¿Podemos crear con nuestras propias fuerzas la base económica del socialismo, los nuevos cimientos económicos, necesarios para llevar a cabo la edificación del socialismo? ¿Cuál es la esencia económica, la base económica del socialismo? ¿No será hacer de la tierra un «paraíso celestial» y conseguir que todo el mundo viva en la abundancia? No, no se trata de eso. Esa es una idea adocenada y pequeñoburguesa de la esencia económica del socialismo. Crear la base económica del socialismo significa fundir la agricultura con la industria socialista en un todo económico único, subordinar la agricultura a la dirección de la industria socialista, organizar las relaciones entre la ciudad y el campo sobre la base del intercambio de productos de la agricultura y de la industria, cerrar y suprimir todos los canales que Una vez más sobre las desviaciones socialdemócratas en nuestro partido contribuyen a la gestación de las clases y, en primer término, del capital; crear, en fin de cuentas, unas condiciones de producción y de distribución que conduzcan de manera directa e inmediata a la supresión de las clases.
He aquí lo que decía a este particular el camarada Lenin en el período en que se implantaba la Nep y, el problema de la construcción de los cimientos socialistas de la economía nacional se planteó en toda su magnitud ante el Partido: «Sustituir el sistema de contingentación por el impuesto; su significación de principio: del comunismo «de guerra» a unos cimientos socialistas acertados. Ni el sistema de contingentación ni el impuesto, sino el intercambio de productos de la gran industria («socializada») por productos campesinos: tal es la esencia económica del socialismo, su base»
Así entiende Lenin el problema de la creación de la base económica del socialismo.
Ahora, bien, para fundir la agricultura con la industria socializada se necesita disponer, ante todo, de una amplia red de organismos de distribución de productos, de una amplia red de cooperativas, lo mismo de consumo que agrícolas, o de producción. Lenin partía precisamente de esa tesis cuando dijo en su folleto «Sobre la cooperación»: «Bajo nuestras condiciones, a cada paso la cooperación coincide plenamente con el socialismo»
Así, pues, ¿puede el proletariado de la URSS construir con sus propias fuerzas la base económica del socialismo en las condiciones de cerco capitalista en que se encuentra nuestro país?
El Partido da a esta pregunta una respuesta afirmativa. Lenin da a esta pregunta una respuesta afirmativa (v., aunque sólo sea, su folleto «Sobre la cooperación»). Toda nuestra labor práctica de edificación da a esta pregunta una respuesta afirmativa, pues la parte del sector socialista de nuestra economía crece, de año en año, a cuenta de la parte del capital privado, lo mismo en la producción que en la circulación, al tiempo que, de año en año, decae el papel del capital privado en relación con el papel de los elementos socialistas de nuestra economía.
¿Y cómo responde a esa pregunta la oposición?
La oposición da a esta pregunta una respuesta negativa.
Resulta que la victoria del socialismo en nuestro país es posible, que puede considerarse garantizada la posibilidad de construir la base económica del socialismo.

¿Significa esto que pueda calificarse tal victoria de victoria completa, de victoria definitiva del socialismo, que garantice al país constructor del socialismo contra todo peligro del exterior, contra el peligro de intervención imperialista y contra el consiguiente peligro de restauración? No, no significa eso. Mientras el problema de llevar a cabo la edificación del socialismo en la URSS es el de vencer a la burguesía propia, a la burguesía «nacional», el problema de la victoria definitiva del socialismo es el de vencer a la burguesía mundial. El Partido dice que el proletariado de un solo país no está en condiciones de vencer con sus propias fuerzas a la burguesía mundial. El Partido dice que, para la victoria definitiva del socialismo en un solo país, se necesita vencer, o por lo menos neutralizar, a la burguesía mundial. El Partido dice que esa tarea únicamente puede ser cumplida por el proletariado de varios países. Por eso, la victoria definitiva del socialismo en uno u otro país presupone el triunfo de la revolución proletaria en unos cuantos países, por lo menos.

martes, 18 de marzo de 2014

Burgueses

Nicolás Guillén

No me dan pena los burgueses vencidos.
Y cuando pienso que van a dar me pena,
aprieto bien los dientes, y cierro bien los ojos.

Pienso en mis largos días sin zapatos ni rosas,
pienso en mis largos días sin sombrero ni nubes,
pienso en mis largos días sin camisa ni sueños,
pienso en mis largos días con mi piel prohibida,
pienso en mis largos días Y

No pase, por favor, esto es un club.
La nómina está llena.
No hay pieza en el hotel.
El señor ha salido.

Se busca una muchacha.
Fraude en las elecciones.
Gran baile para ciegos.

Cayó el premio mayor en Santa Clara.
Tómbola para huérfanos.
El caballero está en París.
La señora marquesa no recibe.
En fin Y

Que todo lo recuerdo y como todo lo recuerdo,
¿qué carajo me pide usted que haga?
Además, pregúnteles,
estoy seguro de que también
recuerdan ellos.